La Revista Iberoamericana de Educación es una publicación editada por la OEI 

 ISSN: 1022-6508

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Revista Iberoamericana de Educación - Número 54:

CAMBIO Y MEJORA ESCOLAR

COORDINADORES:
F. Javier Murillo (Universidad Autónoma de Madrid, España)
Marcela Román (Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación. Universidad Alberto Hurtado, Chile)

Hasta el 30 de junio de 2010 está abierta la convocatoria para el envío de artículos e informes de investigación que deseen ser publicados en la sección monográfica de la versión impresa del número 54 (septiembre-diciembre 2010) de la RIE dedicada a la temática: Cambio y  Mejora Escolar.
Las Normas y Condiciones para el envío y recepción de artículos o informes de investigación están disponibles en: http://www.rieoei.org/formulario_colaboraciones.htm

Fundamentación: ¿POR QUÉ DEDICAR UN MONOGRÁFICO AL CAMBIO Y LA MEJORA ESCOLAR?
La exigencia de efectividad en educación se ha incrementado drásticamente en los últimos años, presionando y demandando por escuelas y centros educativos cada más eficaces y autónomos. Así, las comunidades educativas y organizaciones escolares se han visto impulsadas y desafiadas a emprender grandes y complejos procesos de cambios en la forma en que tradicionalmente han enfrentado y estructurado la enseñanza y el aprendizaje, a fin de ofrecer y sustentar una educación de calidad para todos los estudiantes, acorde a los tiempos y necesidades de acceso al conocimiento y oportunidades que favorezcan y potencien el pleno desarrollo, la justa participación e inclusión social de todos ellos.

Los profundos cambios de contexto, así como su enorme diversidad, han venido determinando modificaciones sustanciales en los sentidos y contenidos de los aprendizajes escolares, así como en las estrategias que llevan a su apropiación. A la escuela, organización inmersa en dichos contextos y dinámicas sociales, no le resulta fácil ni inmediato leer adecuadamente estos cambios para adecuar su lógica y funcionamiento a ellos. En este marco, las escuelas y sus actores requieren comprender y apropiarse del sentido del cambio, al mismo tiempo que reconocer qué se debe cambiar y cuáles son las condiciones que lo harán posible.

Ciertamente, el incremento de los niveles de calidad y equidad de los sistemas educativos, pasa  por transformar radicalmente  las prácticas, la estructura y cultura de sus  centros educativos  y en eso, los aportes de la investigación y la experiencia han sido lo suficientemente claros y contundentes. Desde ellas hemos aprendido que el cambio hacia la mejora es un proceso complejo, integral y único para cada escuela y sus comunidades. Que en él no hay atajos posibles: requiere de tiempo, de la participación y convicción de todos, así como de un conjunto de capacidades y condiciones internas y externas para emprenderlo, recorrerlo y sostenerlo. Hemos ido aprendiendo que se requiere de nuevas formas y estrategias para afrontar estos procesos de transformación que asumiendo a la escuela como eje y foco del cambio a lograr, lo hagan considerándola parte de un sistema, al mismo tiempo que reconociendo la particularidad y especificidad propia de su comunidad, el contexto y la localidad donde se ubica.

En efecto, desde el fracaso de las reformas curriculares de los años 60 y 70 en las que primaba un enfoque "de arriba a abajo", mediante el cual se buscaba impactar en la dinámica y accionar de las escuelas, y los resultados de políticas y reformas con un enfoque "de abajo a arriba", donde el proceso de cambio era responsabilidad exclusiva de la escuela, se ha pasado a una visión donde predomina una relación inteligente entre las presiones y apoyos externos y las acciones e impulsos de cambio internos de la escuela. Del mismo modo, hemos transitado desde un paradigma que subrayaba la importancia de la escuela individual, a destacar el papel de las redes de escuelas y de las redes de aprendizaje como motor y sustento del cambio. Por otra parte, mientras que en las primeras décadas lo importante era que la escuela cambiara, actualmente la atención está puesta en la capacidad de las escuelas para afrontar y mantener esos cambios, a la par que una creciente exigencia en que los cambios afecten no sólo a los procesos, sino especialmente al aprendizaje de los estudiantes. De ahí su inevitable e ineludible referencia a la mejora escolar: el cambio ha de llevar a incrementar los aprendizajes escolares.

En este marco, ha ido evolucionando la concepción del tipo de liderazgo para el cambio escolar, pasando del liderazgo transformacional al liderazgo sustentable o el liderazgo distribuido. Al mismo tiempo que se ha puesto prioridad en la generación y fortalecimiento de las capacidades institucionales y profesionales (directivas y docentes), para el cambio. Por último, las condiciones internas y externas que lo posibilitan y lo sostiene, son hoy foco de atención e interés  desde las políticas y los sistemas educativos. En este escenario, destaca el creciente protagonismo y rol de las administraciones y  diversos agentes externos, en el proceso de cambio que ha de permitir que la escuela se convierta en una organización para el aprendizaje, especialmente en contextos vulnerables.

Así, la Mejora de la Escuela expresa la búsqueda de una innovación, de un cambio educativo llevado a cabo mediante un proceso sistemático y planificado en el que la institución educativa va modificando sus procesos de enseñanza y aprendizaje, su organización y cultura con la finalidad de mejorar los aprendizajes y resultados que alcanzan los estudiantes. Proceso que afecta saberes, prácticas, juicios y prejuicios, expectativas y rutinas y ha de movilizar coordinadamente a estudiantes, padres, docentes, directores, directivos y administradores, así como a supervisores y actores técnicos y políticos de los niveles intermedios de los sistemas educativos.

Sin duda queda mucho por conocer, recorrer y seguir aprendiendo de estos procesos, sus posibilidades y resultados. Son aún demasiados los sistemas y escuelas que no logran ofrecer  o mantener una educación de calidad para los niños, y jóvenes. Con este desafío, la invitación está abierta a todos los investigadores y académicos que han abordado la problemática del cambio y la mejora escolar desde diversas perspectivas conceptuales y metodológicas al interior de campos disciplinarios también diversos. Nuestro propósito es acercar a los investigadores, docentes y administradores a los últimos avances generados tanto en América Latina como en Estados Unidos y Europa, útiles para diseñar propuestas de cambio y mejora escolar. Como siempre, el intercambio y difusión de conocimientos y experiencias nos ha de permitir profundizar en la complejidad y posibilidad de transitar hacia escuelas de calidad, cada vez más justas e inclusivas.

Posibles temas 

A modo de sugerencia, se presentan algunos contenidos relacionados con la sección monográfica de este número:

  • Avances en Mejora de la escuela
  • Capacidad para el cambio
  • Liderazgo para el cambio escolar
  • Las escuelas como comunidades de aprendizaje
  • Implicaciones de la Administración en los procesos de cambio escolar
  • El papel de las evaluaciones en los procesos de cambio
  • Inclusión y cambio escolar
  • Las redes de aprendizaje como facilitadoras de la mejora escolar
  • Participación de la comunidad en procesos de cambio escolar
  • Mejora de la eficacia escolar
  • Experiencias de políticas y programas focalizados o compensatorios que buscan la Mejora
  • Experiencias de procesos de cambio

Marzo de 2010.

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