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Título del comentario: Exigencia
de trabajar con competencia
Comentario:
Entiendo que la propuesta formulada por el amigo Teófilo
y las interrogantes planteadas, son de suma importancia. Por lo
que debemos enmarcar el término "competencias"
(en singular o en plural) de modo muy ligado al proceso de aprendizaje;
dado que los dos vocablos, en las circunstancias actuales, constituyen
un binomio inseparable.
Pero, qué es competencia? Es la capacidad para responder
exitosamente a una demanda compleja o llevar a cabo una actividad
o tarea. Es decir, es la demanda, actividad o tarea la que define
la estructura interna de la competencia, incluyendo conocimientos,
habilidades, destrezas, actitudes y valores que, en forma interrelacionada,
hacen posible una acción efectiva..
Al considerar la realidad de nuestros países, se hace necesario
identificar las competencias demandadas por el actual mundo productivo
y manejar el ciclo formación, capacitación, evaluación
y certificación. A su vez, una visión general de las
empresas, nos exige identificar las competencias claves (core competences)
que permiten mantener una posición competitiva y desarrollar
las competencias organizacionales e individuales requeridas para
sustentarlas. Pues, una persona competente tiene la capacidad de
actuar eficazmente para alcanzar un objetivo, dado que el conjunto
de conocimientos, habilidades y actitudes permiten que un profesional
se desempeñe en los niveles requeridos.
Es cierto que muchas instituciones han empezado a trabajar con competencias,
pero estas se hallan desubicadas o mal redactadas, pues sólo
se aplica el término "competencias" a la elaboración
de sus sílabos, sin vinculación alguna con la profesión
y la realidad, o simplemente se redactan "competencias"
que luego no se sabe cómo evaluarlas.
De ahí la importancia del Proyecto Tuning que las clasifica
en: a) competencias generales (transversales): instrumentales, interpersonales
y sistémicas, y b) competencias específicas (de titulación).
Entre las instrumentales considera: análisis y síntesis,
organización y planificación, conocimientos generales
básicos, conocimientos básicos de la profesión,
comunicación oral y escrita (lengua propia), conocimiento
de segunda lengua, manejo básico de la informática,
gestión de la información, resolución de problemas,
toma de decisiones.
Entre las interpersonales identifica: capacidad crítica y
autocrítica, trabajo en equipo, habilidades interpersonales,
capacidad de trabajo interdisciplinar, capacidad de comunicación
con otras áreas, apreciar la diversidad y multiculturalidad,
capacidad de trabajo en contexto internacional y compromiso ético.
Entre las sistémicas señala: aplicar los conocimientos
a la práctica, habilidades de investigación, capacidad
de aprender (aprender a aprender), adaptación a nuevas situaciones,
creatividad (generar nuevas ideas), liderazgo, conocimiento de otras
culturas, capacidad de trabajo autónomo, diseño y
gestión de proyectos, iniciativa y espíritu emprendedor,
preocupación por la calidad y motivación de logro.
(Jesús García Martínez, Director del Secretariado
de Convergencia Europea, Universidad de Sevilla)
Las competencias específicas son las habilidades propias
o vinculadas a una titulación: le dan identidad y consistencia
social y profesional de acuerdo al perfil formativo. Tanto las generales
como las específicas se logran gracias a un proceso de aprendizaje
autónomo, colaborativo y dinámico.
Le Boterf, G. (Construire les compétences individuelles et
collectives, 2000) afirma que la competencia es: " Saber combinar
y movilizar un conjunto de recursos pertinentes (conocimientos,
habilidades, cualidades, recursos emocionales, cultura, redes de
recursos
).
M. Cebrián (Enseñanza virtual para la innovación
universitaria. Madrid: Narcea 2003) considera que "los procesos
de cambio sociales, tecnológicos y científicos exigen
una permanente actualización en toda empresa productiva";
y el sistema universitario debe: prestar atención específica
al cambio y a la innovación; tener presentes las tecnologías
de la comunicación y de la información asociadas a
la producción del conocimiento y tener en cuenta los programas
de formación permanente, con atención preferente al
profesorado.
A su vez, Mª. del Rio (Una nueva cultura para la docencia en
el Espacio Europeo de Educación Superior. En las Jornadas
sobre el profesorado universitario ante el EEES. Santander, 2004)
señala que la nueva cultura docente se caracteriza por ser
holística e institucional; orientadora hacia el aprendizaje
de calidad; flexible e innovadora; transparente, comunicable y sensible
a los entornos y demandas sociales. El profesorado, por tanto, debe
establecer relaciones claras y bidireccionales entre su docencia
y el aprendizaje, lo que implica un desarrollo investigador efectivo
que permita integrar y aplicar los conocimientos que se imparten,
adoptando una postura reflexiva sobre la práctica.
Por tanto, el aumento de la base competencial pedagógica,
de gran parte de nuestros profesores, resulta crítico para
mejorar la calidad de la docencia y adaptarla al Espacio Iberoamericano
de Educación Superior, que se viene construyendo.
No sin razón, las competencias profesionales o académicas,
para el Proyecto Tuning, representan una combinación dinámica
de atributos (con respecto al conocimiento y su aplicación,
a las actitudes y a las responsabilidades) que describen los resultados
del aprendizaje de un determinado programa, o cómo los estudiantes
serán capaces de desenvolverse, al finalizar el proceso educativo.
Las competencias, pues, son las funciones que los estudiantes habrán
de ser capaces de desarrollar durante y después de la formación
que se les ofrece. Tales funciones habrán de desglosarse,
a su vez, en actividades y tareas más concretas. Todo ello,
orientado a gestionar problemas relevantes en el ámbito de
la profesión elegida.
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