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Título del comentario: Ya es hora
Comentario:
Durante mucho tiempo a las personas con alguna discapacidad y que
deseaban estudiar se les ofrecía, por decirlo de manera eufemística,
una atención aislada y segregada de los demás personas
estudiantes. Para muchos pedagogos la separación es un hecho
natural, esta segregación poseía una estructura que
justificaba esa condición, ejemplo de ello lo podemos ver
con los términos " escuelas para ciegos", 'maestros
de enseñanza especial', 'materiales didácticos adecuados
al tipo de grupo de atención'. Aislar era la norma, era como
efectuar actos de caridad, casi por salir del paso, muchas veces
esos principios educativos contrariaban a las normas más
elementales de los derechos humanos de las personas con necesidades
especiales. La realidad, Las nuevas tendencias, los enfoques que
indicaban que no es con el aislamiento o con la creación
de etiquetas que se iba a lograr la integración de las personas
con necesidades especiales, no solo fue romper estigmas, o señalamientos,
sino dar la misma categoría y los mismos derechos que otras
personas gozan. Ha sido una lucha de mucho tiempo, de muchos esfuerzos,
para llevar a cabo mejoras, cambios en las actitudes de las personas,
en los políticos en las personas con influencia, pero hay
una verdad irrefutable, que es que nadie en el mundo está
exento de poseer o alcanzar una discapacidad. Y que el mundo no
puede continuar dividiendo a las personas por sus discapacidad,
cuando en el mundo hay una sola clase de personas y somos los seres
humanos, tanto mujeres como hombres. No hay nada inmutable, todo
cambia, incluyendo las visiones sobre discapacidad.
La educación a una persona con alguna discapacidad no es
una concesión graciosa, o un hecho ocasional, es simplemente
reconocer que todas las personas, seamos "sanos" o con
alguna discapacidad, somos iguales en derechos, y que la única
diferencia válida es el método de atención.
Si vemos con ojos de la conveniencia que se logre la integración,
debemos preguntarnos ¿a conveniencia de quien se deben integrar
o no? Es una frase de doble filo. Pero lo que hay que definir claramente,
y que no está en juego, es el derecho a vivir una vida sin
discriminación, sin señalamientos, sin burlas.
Las nuevas sociedades del siglo XXI están basadas en la diversidad,
en la tolerancia, en la aceptación de las diferencias. La
discapacidad es una puerta para abrir oportunidades y nunca para
crear guetos. |