Resumen
La Educación Permanente, en los últimos años,
está en el epicentro de las políticas sociales, económicas,
laborales y educativas de los gobiernos locales, regionales, estatales
y, principalmente, de los organismos europeos.
La educación a lo largo de la vida adquiere una gran importancia para
evitar ser excluidos de nuestra comunidad o para lograr la inclusión en
ella, ya que estaremos obligados durante toda nuestra existencia a este contexto
dinámico, a satisfacer las necesidades e intereses cambiantes de nuestra
comunidad y por tanto, obligados a formarnos constantemente para poder desarrollar
competentemente los diferentes roles y funciones que deberemos desempeñar
(simultanea o secuencialmente) con eficacia a lo largo de nuestra vida.
Especialmente la formación del colectivo de personas mayores de 50 años
está cobrando un protagonismo desconocido hasta la fecha, siendo objeto
de especial atención y de preocupación desde todos los ámbitos
de nuestra sociedad (formación, cultura, sanidad, servicios sociales...),
plasmándose el creciente interés por esta franja de edad en la
publicación de múltiples estudios e investigaciones y en la celebración
de diversos congresos, seminarios, jornadas... Fruto de esta preocupación
social han aparecido múltiples, pero dispersas y descoordinadas acciones
formativas, a menudo no acordes con los intereses y las necesidades formativas
de este colectivo. Estos hechos nos han llevado a plantear la cuestión
que motiva la investigación, de la cual se presentan algunos de los resultados
obtenidos, ¿cuáles son las necesidades formativas de las personas
mayores de 50 años? |