Resumen
El presente artículo deriva de un proceso de investigación-acción,
realizado en el marco del Programa Iniciativas, en una escuela de
la ciudad de Corrientes, Argentina, y cuyo propósito se orientaba
a definir estrategias que permitieran incidir en los niveles de repitencia
y deserción en la misma. Las reflexiones, en este caso, derivan
de información construida mediante entrevistas a docentes,
alumnos y padres/tutores, a partir de una muestra dirigida, utilizando
como criterio para la definición del número de casos
el de saturación. A partir del análisis del discurso
de los distintos actores es posible mostrar que la imagen de escuela/alumno
que construye el docente —y en la cual basa su práctica
educativa— corresponde a una definición histórica
propia del proyecto de la modernidad y por lo tanto no adecuada a
las características que derivan de la crisis del sistema educativo;
el énfasis en los aspectos estructurales como factores del
fracaso y un proceso de des-responsabilización por parte de
la institución escolar; en consonancia con esto los padres
tienden a culpabilizar al alumno, siendo, en definitiva, éste
el único capaz de asumir el fracaso escolar como propio. La
comprensión de tales procesos y del papel que desempeñan
los distintos agentes educativos pueden contribuir a develar la cultura
escolar y los mecanismos de exclusión que son generados en
la realidad de la escuela, en su relación contradictoria con
la sociedad pero también a construir en lo cotidiano espacios
de lucha que permitan el desarrollo de una escuela de calidad y no
excluyente.
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