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| Alfabetización emocional: la deuda
de enseñar a vivir con los demás |
Alejandro
Castro Santander
Profesor de la Práctica Profesional de la Licenciatura en Psicopedagogía,
Facultad de Humanidadesy Ciencias de la Educación, Universidad
Católica Argentina, Mendoza |
Resumen
El niño y el adolescente entran a la escuela con su sociabilidad,
rivalidades y modos de resolver las dificultades ya aprendidos en
la familia, el barrio. La escuela, al hablar de prevenir las conductas
violentas, parece muchas veces hacer mención a una única
estrategia de intentar controlarla. Pero, ¿debe la escuela
resignarse solamente a "atajarla" para poder desarrollar
su propuesta educativa, o acepta el desafío de ofrecer una
propuesta formativa superadora?
Hoy sabemos que la conducta interpersonal se desarrolla y se aprende
y que mientras más temprano se inicien los procesos de enseñanza-aprendizaje
de las habilidades sociales, mejores serán los resultados.
Los distintos estudios nos muestran también, como las limitaciones
en el desarrollo emocional-social genera diversos riesgos, entre los
que se encuentran la desadaptación, el abandono escolar, el
bajo rendimiento, las conductas violentas y otras dificultades escolares.
Frente a la nueva lectura que hacemos de la sociedad, todos deseamos
que se produzca un cambio en las actitudes humanas que sirva para
configurar una mejor civilización. El sistema educativo tiene
la potencialidad de modificar los valores culturales que promueven
la utilización de la violencia. Enseñar a la mente y
al corazón es el nuevo desafío educativo. Porque mientras
nuestros niños y jóvenes continúen siendo víctimas
de la violencia, sea que participen en la misma o no, los adultos
seguimos siendo responsables de la dimensión que alcance esta
contagiosa enfermedad, la más peligrosa del siglo XXI. |
| Palabras
clave: Alfabetización emocional, conducta interpersonal,
desarrollo emocional-social, valores culturales, utilización
de la violencia. |
Número
37/6
10 - 02 - 06 |
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